Historia de la revista

La circulación y difusión transnacional de los llamados “saberes psi” y sus prácticas concomitantes -que incluyen un conjunto de disciplinas que van desde la psicología a la psiquiatría, pasando por el psicoanálisis y las ciencias cognitivas, entre otras-, ya sea en ámbitos científicos o en espacios culturales más amplios, han tenido un fuerte impacto sobre las culturas locales. Los procesos de recepción e implantación de este tipo de conocimientos y prácticas constituyen en sí mismos un fenómeno histórico complejo. Muchas de las categorías analíticas originadas en estos saberes han viajado a través de fronteras nacionales y culturales experimentando apropiaciones y reformulaciones diversas, construyendo verdaderas cartografías o rutas intelectuales de alta densidad. Cuestiones relativas a la construcción de la subjetividad, la sexualidad, la educación, la justicia, la política, la religión y la locura se han alimentado de estos saberes que no sólo se han difundido en círculos expertos, sino que también han permeado en la llamada “cultura popular”, las artes y otras esferas de la cultura, dándole forma a muchos aspectos de la vida y lenguaje cotidianos. Entendemos como “cultura psi”, por lo tanto, no solo el desarrollo de las disciplinas científicas vinculadas al estudio de la subjetividad y la mente, sino también el de todos los discursos y prácticas asociadas a las mismas, así como todas las formas de recepción, diseminación y circulación, estén estas vinculadas al mundo científico o no. Es por ello que el título de esta publicación hace referencia a “culturas psi”, en plural, enfatizando al mismo tiempo la multiplicidad de modos y niveles en los que los saberes psi permean las culturas locales, y la variedad misma de las formas que han adquirido sus diversas recepciones e implantaciones. Hasta el momento, la historiografía sobre los “saberes psi” (que constituye un campo en sí misma) se ha focalizado fundamentalmente en ciertas zonas de producción y circulación (Europa y Norteamérica principalmente), generando algunas ideas estereotipadas que se asocian a la noción de la supuesta existencia de focos de “producción” y otros de “reproducción” o “consumo” más o menos pasivos de estas formas de conocimiento. Enormes espacios de circulación (y producción) de estos saberes y prácticas tales como África, Asia, Oceanía y, más notoriamente, América Latina, sólo muy recientemente han comenzado a generar interés entre investigadores que no pertenecen a esas regiones del mundo. Durante el último medio siglo, por ejemplo, América Latina se ha transformado en un espacio central para la circulación, consumo, difusión y experimentación de los “saberes psi”. Desde el establecimiento de experiencias de avanzada tales como comunidades terapéuticas en servicios de salud mental públicos a partir de los años 60s, hasta una inusitada difusión del discurso y práctica psicoanalíticos que convirtió a algunas ciudades latinoamericanas en verdaderas “capitales mundiales del psicoanálisis,” y al español y al portugués en “linguae francae” psicoanalíticas, todo ello ha contribuido a poner a la región en un lugar central en lo que respecta al universo psi. Sin embargo, el contacto de algunos países de la región con los saberes que constituyen el mundo de las ciencias de la mente no comenzó con el “boom psicoanalítico” de la década de 1960, sino que es casi tan antiguo como las disciplinas mismas. Se podría decir que América Latina ha constituido desde muy temprano un campo fértil para la recepción y circulación de ideas vinculadas al mundo psi. De la misma manera, otras investigaciones recientes han señalado hasta qué punto algunas antiguas colonias europeas de África se convirtieron en verdaderos laboratorios de experimentación para prácticas psiquiátricas que sólo más tardíamente fueron introducidas y adoptadas en las metrópolis; y como la difusión de estas prácticas, lejos de poder entenderse solamente en términos de la dicotomía “opresión/resistencia”, estuvo inserta en un sistema mucho más amplio de negociaciones, reformulaciones y apropiaciones múltiples. Al mismo tiempo, las reconceptualizaciones y adaptaciones a que fueron sometidos la psiquiatría occidental y, sobre todo, el psicoanálisis en países como India, Japón, China o Australia, abren un abanico de problemas fascinantes que sólo muy recientemente comenzó a ser explorado. En India en particular, la presencia simultánea de psicoanalistas de origen local y metropolitano durante el período del dominio británico dio lugar a apropiaciones e interpretaciones divergentes de la doctrina freudiana. El desarrollo de debates y experiencias vinculadas al universo psi en regiones del mundo que tradicionalmente han sido consideradas como “no centrales” o “periféricas” ha tenido algunas especificidades que lo hacen particularmente interesante y que obligan a repensar categorías de análisis generalmente aceptadas. Así, por ejemplo, en América Latina muchos de los experimentos psiquiátricos más innovadores, así como la difusión masiva del psicoanálisis, tuvieron lugar en países (particularmente Argentina y Brasil) que estaban viviendo en esos momentos bajo dictaduras militares sangrientas. Aunque se ha discutido mucho hasta qué punto y bajo qué condiciones el psicoanálisis sobrevivió en Europa bajo regímenes totalitarios (y aunque desde luego las experiencias latinoamericanas no son comparables con las europeas), lo cierto es que no se registran casos fuera de América Latina en que un verdadero “boom psicoanalítico” se haya producido bajo condiciones de profundo autoritarismo político. Esta situación genera un universo de problemas vinculados a la naturaleza de las dictaduras militares latinoamericanas, y a desarrollos ocurridos a nivel tanto social como político, y dentro de los campos intelectuales (y en particular dentro de los campos “psi”), y de las culturas populares locales que merece ser analizado en profundidad. Por otro lado, y contra lo que indicarían algunas visiones establecidas, ciertos países de esa región constituyeron centros de difusión de disciplinas psi tales como el psicoanálisis no solo en lo que respecta a otros países del subcontinente (circulación sur-sur), sino también respecto de algunos países europeos (circulación sur-norte, o norte-sur-norte).

Al mismo tiempo, el desarrollo de las “culturas psi” en Europa y América del Norte ofrece todavía un amplio espacio de oportunidades para profundizar la investigación Por ejemplo, nuestro conocimiento sobre la historia de los procesos de transferencia de conocimiento entre Europa y Norteamérica está lejos de ser completo. Buena parte de la historiografía sobre la circulación de conocimiento psiquiátrico, psicológicos o psicoanalítico en dirección “norte-norte” sugiere que estas formas de conocimiento viajaron desde Europa hacia los EEUU finales del siglo XIX y principios del XX (y especialmente en los años 30 debido al surgimiento del nazismo y fascismo en Europa), para luego realizar un viaje de retorno a Europa –frecuentemente en una versión “americanizada” durante la segunda postguerra. Investigaciones futuras pueden incorporar matices a este panorama general al examinar de manera más detallada el proceso complejo de circulación global de saberes durante el siglo XX. Más específicamente, a medida que el siglo XX prograsaba, la creciente diffusion global de este tipo de conocimientos –especialmente en el mundo “no occidental”- difícilmente pudo ser ignorado en Europa y América del Norte, generando potenciales cuestionamientos sobre cualquier idea preconcebida respecto de la naturaleza “occidental” del conocimiento psi. El análisis de cómo y cuándo semejantes cuestionamientos impactaron sobre las prácticas y las autopercepciones vinculados al mundo psi de los EEUU y Europa en buena medida está aún por hacerse.

La presente publicación, que saldrá inicialmente con frecuencia anual, se propone a sí misma como un aporte al debate historiográfico sobre los “saberes psi”, ampliando sus fronteras. Su propósito es hacer foco en los circuitos de circulación transnacional de los mismos. Al mismo tiempo la revista pondrá énfasis en las investigaciones acerca de las diversas reformulaciones y apropiaciones que han sufrido estos saberes y prácticas en su tránsito transcultural y transnacional. Esperamos que la aparición de esta revista incentive la investigación sobre la historia del universo psi en las más variadas regiones del mundo, así como la difusión de trabajos sobre estos temas.

La revista es de libre acceso a efectos de que la divulgación de los trabajos y debates sea lo más amplia posible, pero al mismo tiempo mantendrá los más altos niveles de calidad científica para lo cual todos los artículos serán sometidos a un sistema de doble (o triple en caso de divergencia entre los evaluadores) referato anónimo. En principio contará con una sección de artículos y una de reseña de libros. La revista acepta artículos en español, francés, inglés y portugués, los que serán publicados en su idioma original con un abstract en las cuatro lenguas.



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Cultura Psi. Revista del Centro de Investigaciones Sociales del Instituto de Desarrollo Económico y Social. ISSN en Línea 2313-965x. Aráoz 2838 (C1425DGT), Buenos Aires, Argentina. Tel: (54 11) 4804-4949. Fax: (54 11) 4804-4949 http://saberespsi.ides.org.ar/ editor@culturaspsi.org