Prórroga - Convocatoria Dossier “Ñombohovái. Discursos políticos en redes sociales” hasta el 21 de junio de 2020 inclusive.

La propuesta y organización general de esta sección estará al cuidado de:

Natalia Colombo (UNNE)

Hernán Cazzaniaga (UNaM)

Santiago Marino (UNQ-UBA-UdeSA)

Los trabajos dirigidos al Dossier deben ser enviados a través de nuestro sitio (Envíos). Si tuviera inconvenientes o consultas pueden contactarse con nosotrxs a la siguiente dirección: depracticasydiscursos.ces@gmail.com

Fundamentación

Vivimos en un mundo cada vez más hiperconectado. Nos movemos “libremente” y naturalizamos el uso de los medios digitales. Resolvemos gran parte de nuestra vida personal y laboral a través de distintos dispositivos móviles. En la era de la convergencia digital nos sumergimos en un mundo virtual que se encuentra al alcance de nuestra mano -pago mediante- y mayor protagonismo en nuestras interacciones individuales y comunitarias cotidianas.

En este contexto, las redes sociales surgen como espacios de construcción de sentidos, como soporte de relatos siempre abiertos y en permanente conformación a partir de la confluencia de imágenes, emoticones, comentarios, videos, hipervínculos, entre otros lenguajes. Con la creación de estas plataformas también se provocaron nuevas maneras de presentación del sí mismo, se intensificó la necesidad de mostrarse, “siendo y haciendo”, a partir de narrativas del yo posicionado. Siempre fragmentarias pero profundamente biográficas, mantienen  un yo que despliega su subjetividad a través de la escritura, publicando fotografías o videos producidos por sí mismo, interviniendo los de otros o reenviándolos, y muestra a un protagonista del relato que, en primera persona, cuenta “libremente” su vida cotidiana, sus maneras de pensar los vínculos, de interpretar el suceder.

Este fenómeno revolucionó los modos de socialización en el espacio público de circulación de los discursos y fue modificando, además, los espacios típicos de comunicación política, favoreciendo otro tipo de relaciones sociales. Las prácticas políticas tradicionales se ven influidas, en la actual sociedad hipermediatizada, por las nuevas condiciones de circulación de los discursos que las llevaron de los medios masivos de comunicación al espacio digital de Internet. Es habitual que los estadistas realicen sus anuncios por Twiter y respondan a comentarios de ciudadanos que luego son replicados por otras plataformas.

En este proceso en movimiento que compone nuevas relaciones entre los territorios geográficos, los medios de comunicación tradicionales y el mundo de la web los discursos políticos ponen en juego, además, las estrategias comunicativas globalizantes propias del marketing que nos interpelan como ciudadanos aunque funcionemos como consumidores. En esta suerte de arena democrática digital la participación de los ciudadanos, sus diálogos entre sí y el contacto con sus referentes, configurados discursivamente a partir de las redes sociales, se efectiviza de modo virtual y exhibe el juego de enunciadores que propone el discurso político.

De carácter polémico, este discurso construye a su adversario político o contradestinatario, confronta con un “ellos”, mentado como un destinatario negativo y excluido del colectivo de identificación “nosotros” (alusivo al prodestinario). Siguiendo a Eliseo Verón, la relación entre el sujeto de la enunciación y su destinatario negativo es la de inversión de la creencia, a partir de la cual lo que es verdadero para el enunciador es falso para el destinatario, e inversamente. Asimismo, reconoce a otro destinatario del discurso político, el paradestinatario, a quien se dirigen los recursos persuasivos.

Si llevamos esta clásica diferenciación de destinatarios propuestos por el acto de enunciación política al terreno actual de la vida digital, observamos que el dispositivo (en su mayoría móvil) produce la disposición a hablar, a tomar postura, a posicionarse en este juego de identificaciones. Genera hábitos de participación en vivo que obedecerían a la necesidad de reaccionar y de participar; en suma, de mostrar-se, de colaborar, discutir o confrontar en línea.

En este sentido, y teniendo en cuenta que como seres humanos damos forma a nuestras experiencias cotidianas a través de las historias, nuestra vida privada/pública(da) contada en las redes no escaparía a esa situación. Y en esta necesidad de mostrarnos se juega también la espectacularización de la intimidad la cual se pone a disposición de un mercado de las subjetividades cada vez más desarrollado, influenciando a las nuevas modalidades que asume el discurso político en las redes. De este modo, se manifiesta cierta cercanía, se orienta y focaliza el relato para cada destinatario de la enunciación.

Si tenemos en cuenta que construimos nuestra realidad a través de narrativas y que éstas constituyen una dialéctica entre lo que se esperaba y lo que sucedió, podemos considerar a la enunciación política como un acto a través del cual hay referencias a acontecimientos, personas y situaciones que dan cuenta, también, de un mundo narrativo.

De allí que identifiquemos personajes que realizan acciones positivas (ayudan a la gente, generan transformaciones en la vida de los ciudadanos, entre otras) y que se ubican en el orden de lo que llamamos “héroes”; también, a personajes que colaboran para que esto suceda. Por otro lado, aquellos “contratos violados” en los que alguien incumple su promesa o no paga lo acordado, genera acciones negativas para determinados personajes y son acciones que se identifican con el papel del “villano”.

Estas reflexiones sintentizan lo que entendemos por narrativas políticas en función de su relación con la noción de discurso político ya que, en términos generales, en este discurso toma una dimensión esencial el antagonismo entre el nosotros /ellos que daría paso a la confrontación política, fundamental para la constitución de las sociedades democráticas.

De allí la expresión en guaraní ñombohovái (enfrentarse, discutir) que elegimos para dar título al presente Dossier. Pone de relieve la confrontación discursiva que supone el discurso político cuya tensión se corporiza en el enfrentamiento de posiciones antagónicas en posteos de Facebook, Twitter o Instagram, como espacio digital al que también se trasladó la lucha política.

Este vocablo guaraní nos ayuda, además, a situar la mirada en lo regional y a proponer dos líneas de pensamiento: una emplazada en nuestra región NEA, dado que el estudio de lo político en el discurso de las redes sociales es un fenómeno novedoso y poco estudiado. Y, por otro lado, una mirada que posibilite una superación de la diseminación de los estudios en esta temática que, actualmente, son encarados por la Comunicación Política, la Semiótica y el Análisis del discurso.

En función de lo expuesto aquí, Ñombohovái invita a presentar trabajos referidos a la enunciación política en las redes sociales, al discurso político y las narrativas desplegadas en las redes sociales, el modo en que la convergencia, movilidad y ubicuidad de los dispositivos promueven la proliferación del  uso político de las redes sociales y la migración de los discursos políticos entre los dispositivos digitales y los territorios de copresencia (la calle, la plaza, la asamblea, el local partidario).

Agradecemos su difusión.




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De Prácticas y Discursos. Cuadernos de Ciencias Sociales. ISSN 2250-6942 (En Línea). Centro de Estudio Sociales. Universidad Nacional del Nordeste. Avenida Las Heras, 727, Resistencia. Chaco. (3500) - Campus Universitario - Sede ProDeSos - Resistencia Chaco. Tel.54 + 0362+ 4452826 ces.unne@gmail.com depracticasydiscursos.ces@gmail.com